Vacaciones – Día dos, Viaje Bogotá-Cali-Popayán 16/08/2008

Nos levantamos a las 5 de la mañana, aunque estuvimos despiertos desde las 4 debido a la diferencia horaria pues en Madrid ya eran las 11 de la mañana. A las 5:45 debería haber llegado le taxi que el día anterior nos había prometido que nos recogería y nosotros muy confiados no llamamos a nadie esa noche. 6:50 A.M y no llegó nadie así que nos tocó buscar de rapidez una solución.

Nos acompañaron al aeropuerto mi hermana y mi sobrino y llegamos sin ningún contratiempo al aeropuerto, abordamos rápidamente y al subir al avión nuestra primera impresión fue que éste estaba en muchas mejores condiciones que el avión del viaje del día anterior.

35 minutos de vuelo, llegamos, sacamos las maletas y nadie nos estaba esperando, como tenían que viajar desde Popayán, estaban aún en camino. Así que nos quedamos tomando un café. A pesar de que Palmira, el lugar donde está el aeropuerto es tierra caliente el clima estaba muy suave.

Pasados unos minutos fueron llegando nuestros familiares, mi tía zaida, la negra, mi suegra y mis cuñados, la alegría del momento es indescriptible, abrazos y besos, fotos, risas, preguntas, y miradas que se entrecruzan intercambiando sonrisas. Ver a nuestra familia después de 3 años es sencillamente indescriptible, 3 años que van dejando huellas en cada uno de nosotros lo notamos al ver a nuestros sobrinos y primos grandes, mayores y cambiados físicamente.

Salimos en dirección Popayán, a medio camino paramos a desayunar, unos huevos revueltos con arepa y jugo de borojó fue mi plato, delicioso. El viaje duró 2 horas y media sin mayores novedades, sólo la curiosidad de la familia por el modo de vida en España, con lo cual estuvimos conversando casi todo el viaje.

Llegamos a casa de mi suegra, y ahí llegaron más cuñados y primos de mi mujer, nos tenían bombas y serpentinas, y nos dieron una serenata de chirimía improvisada, fue muy divertida.

Ahora me preparo para ir a saludar a mi abuela, la viejita de mi alma y mañana vendrá mi madre, espero con gran ansiedad ese momento.

Actualización:

Mi madre me dio la sorpresa de llegar a las 8 de la noche donde mi abuela, así que ya no tendré que esperarla :-).

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